Dirigidos por Cristiano, los de Zidane, le hicieron seis goles a un Celta totalmente sobrepasado.
Pero Cristiano quería más y firmó un póker de goles con otros dos tantos que le sitúan al frente del pichichi con 27 goles.
Con la mínima ventaja, pero con unas sensaciones más que preocupantes, el Madrid enfiló un vestuario del que saldría con otra cara.
Nueva victoria de un Madrid bipolar que el martes recibe a la Roma en la vuelta de octavos de final de la Liga de Campeones.
El portugués afinó su lanzamiento y encarriló el partido con un lanzamiento lejano primero y con una falta perfecta después.
Fuente: http://deportes.elpais.com/deportes/2016/03/05/actualidad/1457185071_878200.html
