En Madagascar, sin embargo, se detectaron cultivos asiáticos que debieron ser introducidos entre hace 1.000 y 1.200 años.
Massey planteaba incluso que se tratase de un grupo de refugiados desviados de su ruta por una tormenta y llevados por las corrientes marinas hasta Madagascar.
Esta semana, un equipo internacional de científicos ha anunciado el descubrimiento de nuevas evidencias con las que reconstruir la llegada de aquellos pueblos lejanos a Madagascar.
Eso explicaría la presencia de mujeres, normalmente ausentes en los barcos mercantes.
Investigaciones previas habían descubierto que el 30 % de los habitantes de la isla compartían la misma herencia mitocondrial, un tipo de ADN particular que solo se recibe de las madres.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/06/02/ciencia/1464861973_807993.html
