El “monstruo de Tully” halla su lugar en la evolución animal.
La opción de Gould y su colega Simon Conway-Morris fue clasificarlos en grandes grupos (filos) extintos, experimentos iniciales de la evolución animal que no tuvieron continuidad en las épocas posteriores.
Éste es el mensaje que completa ahora el monstruo de Tully.
Reconstrucción del monstruo de Tully.
Paul Mayer, Museo FieldComo ocurrió con los weird wonders de la explosión cámbrica, la reclasificación del tullimonstruocomo un tipo, ciertamente extravagante, de lamprea primitiva devuelve las cosas a una interpretación más decimonónica, casi haeckeliana, de la evolución animal.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/17/ciencia/1458207726_004041.html
