Gilles Deleuze –filósofo francés de la filosofía de la diferencia , con Michel Foucault y Jacques Derrida– alerta: el hombre no sabe jugar, o bien se sumerge precipitadamente en un mal juego, juego que no se afirma del todo el azar.
El sistema del futuro, por el contrario, se considera un juego divino porque la regla no es prexistente, el juego versa sobre sus propias reglas; estando el azar firmado para cada vez y para todas las veces.
En todas las ficciones hay diversas alternativas, optamos por una eliminando las demás.
El carácter establecido de las reglas se fragmenta, no sabiendo qué fragmento va a desaparecer.
Creación de tiempos diversos que proliferan y se bifurcan incesantemente .
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/04/opinion/a04a1cul
