Por su parte, Venezuela es prácticamente un cadáver político con múltiples problemas para reinventarse desde dentro.
La misma crítica que se puede hacer a la mayor parte de estos Gobiernos latinoamericanos que ahora naufragan.
Sin embargo, el paso de la historia y una serie de eventos encadenados muestran que ese ciclo ideológico ha llegado a su fin.
Pero los insurrectos determinaron que eso sería muy sencillo y que Chávez debía pagar, por lo que le negaron el viaje a La Habana que él solicitó.
Todo esto no hubiera sido posible sin el 11-S porque con las Torres Gemelas también se derrumbó el gran bastión y el eslogan de “América para los americanos”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/28/america/1456692045_209556.html
