El principio de acuerdo alcanzado resulta bastante vago: reducir la producción de 33,24 millones barriles diarios a 32,5 millones.
La rivalidad entre Irán y Arabia Saudí ha vuelto a bloquear el intento de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de cerrar un pacto detallado sobre el petróleo.
Irán y Arabia Saudí, cuyas economías son muy dependientes del petróleo, se beneficiarían de un pacto que impulse una subida.
El dolor por los precios bajos ha alcanzado incluso al peso pesado saudí, cuyo nivel de producción solo alcanzan Rusia y EE.
“Las diferencias entre los países de la OPEP sobre los niveles a los que debemos congelar [la extracción], se están reduciendo”, declaró la víspera el ministro saudí de Petróleo, Khaled al Falih.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/28/actualidad/1475086342_136246.html
