«[El protocolo] no nos limitó, en el sentido en que hemos rechazado unilateralmente el protocolo.
Su secretario general, José Peralta, reconoció que “no le dimos entidad al protocolo, lo desconocemos y lo creemos inconstitucional.
Si hay que pensar un destinatario de los alcances del protocolo de seguridad impartido por la ministro Patricia Bullrich, estos son las organizaciones sociales.
Una semana después, decenas de miles de compañeros ganan las calles contra los despidos y el protocolo evidenció lo ilusorio de sus objetivos”.
“Lo del protocolo fue una bravuconada, tan así que hasta fijó lo de los cinco minutos que es una declaración anti política por excelencia.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/11/argentina/1457701599_745290.html
