En el puente Simón Bolívar, construido sobre el río Táchira para unir Colombia y Venezuela, ya no hay concertinas ni barricadas, sino una valla con carteles que dicen: “Venezuela promueve la paz”.
Viajan en vehículos financiados por el gobierno de Colombia hasta la mitad del puente.
En la fila para acceder a Venezuela un matrimonio (prefiere no decir su nombre) intenta entrar a su país.
Desde que se produjera el cierre terrestre de la frontera (afecta a los cinco puentes oficiales), el contrabando entre Colombia y Venezuela se ha reducido pero no ha desaparecido.
Tienen la doble nacionalidad pero hoy los funcionarios de migración de Venezuela les han pedido una visa especial para cruzar.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/20/colombia/1455984629_468303.html
