El Madrid ganó muy bien, a pesar de un arbitraje extravagante, que llegó a hacer temer que le desbarrancara.
El baloncesto del Real Madrid completó ayer su año colosal, ganando a domicilio la Intercontinental, jugada en esa extraña fórmula de dos partidos en la tierra del mismo.
Hay un sentido de respeto al deporte y al sentido común que en el fútbol de ese mismo club falta.
Quizá efecto del viaje y de la lenta descompresión de los ganadores del Eurobasket, porque ayer fue otra cosa.
Hay una diferencia patente con el fútbol del club: no tiene el mayor presupuesto, pero deciden los que saben.
Fuente: http://opinion.as.com/opinion/2015/09/28/portada/1443391218_839717.html
