Con el Madrid agazapado, intentaba jugar Osasuna mientras los blancos goteaban ocasiones.
No era un Madrid fluido, ni mucho menos, pero este equipo es capaz de pegar cañonazos de la nada.
Es universalmente sabido que el Madrid no precisa de un certamen de fútbol total para sellar una goleada.
De momento, golpe a golpe ventiló a Osasuna, con tres tantos de sus defensas incluidos.
El Madrid, con goleada a la vista sin haber afinado los violines, más bien estacazo a estacazo.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/09/10/actualidad/1473524879_446326.html
