El magistrado ha alegado que «suspender un servicio viola aparentemente el precepto fundamental de la libertad de expresión y comunicación».
El motivo esgrimido por De Souza era que WhatsApp se negaba a dar información privada de aquellos usuarios alos que la justicia brasileña achacara actividades criminales.
Esta era la tercera vez que los brasileños se quedaban sin WhatsApp sin previo aviso.
En diciembre de 2015, otro juzgado de primera instancia, esta vez de Sâo Paulo, ordenó un bloqueo que duró 13 antes de ser cancelado por un tribunal superior.
En mayo se volvió a cancelar el servicio, esta vez por orden de un magistrado de Lagarto (en el Estado de Sergipe, al Nordeste del país).
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/19/actualidad/1468963572_950615.html
