El muchacho vio que el viejo respiraba y luego vio sus manos y empezó a llorar.
Y el gran mar con nuestros amigos y enemigos.
Todo en él era viejo, salvo sus ojos; y éstos tenían el color mismo del mar y eran alegres e invictos.
El viento soplaba tan fuerte, que los botes del alto no se harían a la mar y el muchacho había dormido hasta tarde.
Era un viejo que pescaba solo en un bote en el Gulf Stream y hacía ochenta y cuatro días que no cogía un pez.
Fuente: http://www.noticiasnet.mx/nota/5842/el-viejo-y-el-mar-fragmento-ernest-hemingway
