Ahora nos disponemos a ensayar con un sistema de cuatro partidos Gobiernos débiles, políticas de coalición y Parlamentos fuertes.
Si Pedro Sánchez consigue formar Gobierno, que seguramente no lo hará, nos avisan, alumbrará un Gobierno débil, encabezado por un líder sin margen y una coalición sin recorrido.
El último Gobierno fuerte que disfrutó de una mayoría absoluta logró un récord de desafección ciudadana.
En cualquier caso, siempre nos quedará la posibilidad de, tras un tiempo de experimento, volver a sufrir Gobiernos fuertes con mayoría absoluta.
Para reconstruir el ánimo reconsideremos por un momento la idea de que un Gobierno débil es algo negativo.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/22/opinion/1456134406_754930.html
