María Auxiliadora Rosales es miembro de la Academia Nicaragüense de la Lengua y sigue de cerca las alocuciones diarias de Rosario Murillo.
Asegura que la voz monótona de Murillo en sus discursos es un “recurso trabajado”: es la voz del poder concentrado en ella.
Quienes con más dureza han criticado el discurso de Murillo han sido las feministas.
“El movimiento feminista es beligerante, autónomo, y es lógico que Ortega y Murillo le tengan miedo”.
Murillo se refería al nacimiento de un bebé de una niña de apenas 12 años, embarazada por una violación.
Fuente original: Elecciones 2016: Rosario Murillo, heredera del poder en Nicaragua | Internacional | EL PAÍS
