La CUP es la última fuerza en el Parlament, pero está protagonizando las conversaciones sobre la investidura de un nuevo presidente.
Ni votará a Mas como presidente para que siga la senda independentista ni buscará un frente común con Ciutadans y el PP.
El partido de Baños y Junts pel Sí ya negocian, de momento el programa: la formación anticapitalista tiene como prioridades un plan de choque social y el inicio de la «desconexión» con el Estado.
El deseo de convertir las elecciones del 27-S en un plebiscito en el que el nuevo Parlament sirva para convocar la independencia reduce las opciones de Artur Mas de asegurarse la investidura a una: la cesión de la CUP.
Los partidos que quieren seguir en España no suman mayoría.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2015/10/02/catalunya/1443780471_164604.html
