Hillary Clinton merece por sus propios méritos ser elegida hoy por los estadounidenses como la nueva presidenta de EE UU.
Políticos, medios de comunicación y personalidades conservadoras estadounidenses también han hecho pública su preferencia por la candidata demócrata.
No puede extrañar, pues, que Clinton haya recibido apoyos no solo desde el espectro progresista de la política estadounidense.
La candidata demócrata no solo tiene un sólido pasado político sino que además encarna una visión de su propio país y del mundo basada en un optimismo realista y en la sensatez proporcionada por la experiencia.
Los votantes estadounidenses lo saben pero falta que lo ratifiquen en las urnas, que son quienes de verdad mandan en EE UU.
Fuente original: Elecciones EEUU: Un sí a Clinton | Opinión | EL PAÍS
