«La iniciativa privada no ve necesario avanzar en la píldora masculina y conseguir la equiparación de responsabilidad», concluía.
En buena medida, esta imposibilidad de producir una píldora masculina se explica porque tendría que anular a millones de espermatozoides que además se renuevan continuamente.
Los científicos habían identificado el importante papel de una proteína conocida como calcineurina en la fertilidad masculina.
Todos los intentos de llevar al mercado métodos parecidos a los tratamientos hormonales femeninos, como la píldora o los dispositivos intrauterinos, han fracasado.
Sin embargo, las diversas versiones de esta proteína producida en los testículos complicaban la tarea de identificar el papel de cada una de esas versiones en la fertilidad masculina y la consiguiente posibilidad para interrumpirla.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/01/ciencia/1443719031_177829.html
