Dombrovskis ha planteado hoy hasta 500 millones de multa, pero finalmente el ala dura de la Comisión Europea ha salido derrotada.
España y Portugal se exponían a una multa de hasta el 0,2% del PIB: unos 2.200 millones en el caso español.
«La intención de la Comisión Europea es ser rigurosa con la suspensión de los fondos», advertía Dombrovskis.
Deja pendiente la decisión sobre la congelación de Fondos Estructurales a España y Portugal, que Bruselas tomará tras consultar con la Eurocámara.
A cambio, Bruselas establece unas nuevas metas fiscales muy duras para España y Portugal, con objetivos del 4,6% del PIB para este año, el 3,1% en 2017 y el 2.2% en 2018.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/07/27/actualidad/1469602749_200212.html
