Y el Gobierno estadounidense no comparte con otros países -que sí lo hacen con EE UU- los datos de ciudadanos extranjeros con cuentas bancarias.
Eso debería evitar que compañías inscritas en un paraíso fiscal hagan negocios en EE UU.
Los llamados papeles de Panamá llevaron este viernes al Gobierno estadounidense a presentar medidas para dificultar el fraude fiscal.
La alta funcionaria, que acaba se ser confirmada como nueva embajadora de EE UU en México, aseguró que Panamá ha dado los “pasos adecuados” para afrontar el escándalo.
Las medidas del Tesoro son limitadas y solo afectan a una parte del problema: el papel de los bancos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/06/actualidad/1462549568_582174.html
