El fraude fiscal cuesta cada año a España unos 59.000 millones de euros, según la ONG Intermón Oxfam; y el 72% pertenece a grandes empresas e iguales fortunas.
Según esta fuente, los proyectos de cooperación en los países en desarrollo pierden cada año más de 100.000 millones de euros por malas prácticas fiscales.
Esta cantidad es cuatro veces superior a lo que se necesita para escolarizar a todos los niños del mundo.
La actualidad nos muestra que no es España una rara avis en el cumplimiento de sus deberes con hacienda.
Esta situación es el ejemplo que utiliza el siguiente vídeo para explicar lo que sucede con la evasión de impuestos: que los acabamos pagando todos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/15/buenavida/1460720984_389715.html
