Ese dinero se distribuye en 11 tasas municipales, seis impuestos locales, cuatro tasas autonómicas, otros dos impuestos también autonómicos, y dos impuestos estatales.
La otra mitad se divide entre un 25% de costes de construcción y margen para el vendedor y el 25% restante de impuestos.
Por este motivo, los promotores se muestran convencidos de que existe margen para reducir muchos de esos costes y conseguir viviendas de igual calidad, pero más asequibles.
Por ello se propone establecer un tipo máximo que las comunidades autónomas no puedan superar, con el fin de fomentar la unidad de mercado.
Recuerdan que hay productos en stock en otros sectores en los que no se soporta el impuesto hasta que no se realiza su venta.
Fuente: http://cincodias.com/cincodias/2016/10/11/economia/1476205171_459485.html
