Hay que felicitar a toda Colombia por ello y desear que la reconciliación permita al país superar una página negra de su historia y encarar un futuro en paz.
Su estrategia inicial de combatir a las FARC como si no hubiera conversaciones de paz en La Habana y negociar en La Habana como si no hubiera conflicto en Colombia se ha revelado todo un acierto.
Llegado a la presidencia en 2010, Santos apostó decididamente por acabar, mediante el diálogo, con un conflicto que parecía irresoluble.
Y es esa realidad la que tendrá que estar muy presente cuando el Gobierno realice el referéndum que debe plasmar el consentimiento del pueblo al acuerdo alcanzado con las FARC.
Pero para ello es imprescindible que el Ejecutivo explique detalladamente en qué consiste lo firmado en La Habana.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/08/25/opinion/1472144590_017971.html
