El Gobierno colombiano ha pactado la paz con la guerrilla de las Farc, allá en La Habana vieja, luego de cincuenta años de guerra.
Porque estamos tan acostumbrados a este clima malsano que nos preguntamos qué será de Colombia sin las FARC.
Y ahora que se ha logrado lo descabellado, que se firme una paz, que se llegue a un futuro, viene un recordatorio de que estamos en Colombia: una colombianada, un colombianazo.
Creo que, así aún falte tanto para enmendar el mapa, hoy sí es un día de gloria: de hoy en adelante la culpa por fin será nuestra.
Porque crecimos pensando que era mejor dejar en paz a los perros de la guerra, que el remedio puede ser peor que la enfermedad, que mejor es violencia conocida que violencia por conocer.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/08/24/colombia/1472040636_958519.html
