Está muy mal visto ser viejo, es algo muy feo; para la sociedad, claro, no para el viejo.
«El arte no puede ser elitista, no puede ir dirigido a una minoría, porque eso es traicionar la esencia misma del arte»P. ¿Y cómo ve las cosas en este momento?
Estamos hablando de los años ochenta y, en esa época, la novela histórica sólo se leía en las peluquerías de señoras.
Yo trabajaba entonces en la editorial de Carlos Barral, que rechazó publicarla: le pareció una novela casi un poco juvenil.
R. Tomé como andamiaje su crónica sobre la cruzada del rey san Luis, que es una bellísima narración.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/02/02/babelia/1454415713_366993.html
