Luigino Barp, director general de Ferrari Classiche, se incorpora a la reunión con el rostro relajado de quien domina el escenario.
Entrar en Ferrari Classiche es una experiencia parecida a lo que deben sentir los protagonistas de la serie El Ministerio del Tiempo cuando empiezan una misión.
A su paso transmiten el orgullo de desempeñar uno de los trabajos más envidiados del universo del motor: validar cada Ferrari antes de entregarlo a su afortunado propietario.
Gigi Barp, director general de Ferrari Classiche, delante de un 250 Berlinetta (14 millones de euros).
En un rincón de este peculiar entorno, donde todas las calles y plazas llevan el nombre de los protagonistas de la historia de la casa, una nave exquisitamente restaurada alberga la división Ferrari Classiche.
Fuente: http://elpaissemanal.elpais.com/documentos/ferrari-asi-se-resucita-una-leyenda/
