Dice Casemiro que todas las mañanas, cuando sale a trabajar (y dice trabajar, no entrenar) se acuerda de su madre.
Si la final de San Siro la juego yo, voy a intentar ayudar a mis compañeros”, dice el brasileño.
Casemiro llegó al Madrid en enero de 2013 y después de un primer rodaje en Castilla, se unió al primer equipo.
Al final de esa temporada, de hecho, Casemiro se marchó y el club le rescató el verano pasado del Oporto por ocho millones.
Para todos menos para Casemiro, al que le encanta hacer ese tipo de trabajo porque, dice, es muy agradecido por la afición del Bernabéu.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/05/25/champions/1464197739_611327.html
