Hasta los descubrimientos de McDonald y Kajita, se calculaba que que gran parte de ellos desaparecen sin explicación posible.
Por su parte, McDonald trabajó a más de dos kilómetros bajo tierra, en una vieja mina de níquel de Ontario reconvertida en el Observatorio de Neutrinos de Sudbury.
Kajita se centró en los neutrinos que llegan desde la atmósfera y observó que estas oscilan entre dos estados o identidades diferentes.
Los neutrinos han sido las partículas más misteriosas del universo.
El japonés Takaaki Kajita y el canadiense Arthur McDonald han recibido hoy el Premio Nobel de Física por el descubrimiento de la oscilación de los neutrinos, lo que demuestra que estas partículas tienen masa.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/06/ciencia/1444125814_641821.html
