El acuerdo es positivo para el Gobierno, a pesar de la retórica populista que lastra la política argentina.
Sin el pacto con los fondos era imposible acudir al mercado para obtener esa liquidez.
El acuerdo alcanzado por el Gobierno argentino y los fondos que pusieron al país al borde de la suspensión de pagos a mediados de 2014 sitúa a Argentina en el carril adecuado para volver al sistema de financiación internacional.
Además, el Congreso debe derogar las leyes que hasta ahora bloqueaban las negociaciones, algo que parece viable después de que se rompiese el bloque kirchnerista y de que el presidente, Mauricio Macri, obtuviese apoyos visibles de varios gobernadores peronistas.
Es verdad que quedan flecos y que las cosas aún pueden torcerse: Buenos Aires tiene hasta el 14 de abril para pagar 4.653 millones de dólares a los fondos y para ello tendrá que emitir deuda pública y colocarla, lo que se supone que no será un problema gracias a este acuerdo.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/01/opinion/1456852924_486511.html
