Pues bien, Hamilton se encargó de romper ese equilibrio, y de paso, la inercia de tres consecutivas que acumulaba hasta ahora su vecino de taller.
“Intentaremos entrar en los puntos, porque sino nos quedaríamos en casa, pero esta es una carrera en la que no tenemos demasiadas expectativas.
Ayer parecíamos un poco más competitivos pero hoy volvimos a la realidad”, dijo Alonso nada más bajarse del coche.
El pulso entre Lewis Hamilton y Nico Rosberg va camino de alargarse hasta final de curso a menos que uno de los dos encadene varias meteduras de pata consecutivas.
La pareja de pilotos de Mercedes llegó este jueves a Monza separada por solo nueve puntos en la tabla a favor del primero, y empatada en la estadística relativa a ‘poles’, con seis para cada uno.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/09/03/actualidad/1472909065_356319.html
