Se utiliza como autobús de rutas turísticas, y es un reclamo en sí mismo para los visitantes de la ciudad.
Este prodigio de la ingeniería fue pensado para poder seguir ofreciendo transporte aunque se desbordasen los canales.
Pues bien, es la misma sensación que se tiene cuando se observa el Amfibus de la ciudad holandesa de Róterdam adentrarse en un canal.
La risa empezaba antes de tiempo, porque sabíamos que casi ninguno iba a flotar.
Pero resulta que el Amfibus flota.
Fuente: http://elpais.com/elviajero/2016/03/10/album/1457624802_566983.html
