Entre los porteadores hay un centenar de vigilantes marroquíes.
Algunos les tratan de manera amable —como en la imagen—, pero hay otros más rudos que los zarandean en la fila.
Son escogidos por la Guardia Civil y pagados por las empresas que facilitan la mercancía, y controlan el flujo de sus compatriotas.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/16/album/1445012145_305580.html
