Cierra el recorrido una sala dedicada a San Juan de Ribera y la espiritualidad de la Contrarreforma.
La segunda sala está ocupada por representaciones de la Virgen con el Niño y constituyen la parte más delicada de la obra de Morales.
Una escultura de Alonso Berruguete, prestada por el Museo de Valladolid pone punto final a la exposición.
Casi todos han desaparecido, de manera que en la exposición se muestran tablas dispersas en colecciones privadas.
la exposición arranca con obras de formato reducido, creadas sobre fondos muy negros.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/09/30/album/1443632645_116668.html
