En la imagen, la rama de un cerezo florecido en un parque de Tokio el 1 de abril de 2016.
La fascinación de los nipones por los cerezos es tal que existen multitud de aplicaciones de internet que facilitan hacer un seguimiento del ‘sakura’, desde en qué momento y lugar han aparecido los primeros pétalos, hasta el efecto de la presión atmosférica en las delicadas flores, cuya vida es de apenas dos semanas.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/01/album/1459495038_674470.html
