“Tener al Reino Unido en la UE nos da mucha más confianza en la fortaleza de la relación transatlántica.
La Conferencia de Seguridad de Múnich deja un par de malas noticias para la canciller alemana, Angela Merkel, y su intento de consensuar una política europea de refugiados.
Queremos estar seguros de que Reino Unido siga teniendo esa influencia”, dijo en julio del año pasado.
El primer ministro reconoció su admiración ante la disposición de Alemania para admitir a refugiados, pero aprovechó la ocasión para lanzarle un dardo envenenado a Merkel.
Pero además, el primer ministro francés, Manuel Valls, mostró su rechazo a un sistema de cuotas permanentes para distribuir a refugiados a lo largo de Europa, tal y como había propuesto Berlín.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/13/actualidad/1455395356_439174.html
