Hay católicos que piensan que no, y menos el papa Francisco, cuyo nombre evoca valores de mansedumbre.
¿Por qué ha habido a quién ha molestado y hasta escandalizado ese exabrupto del papa Francisco?
¿Mejor un papa capaz de controlar todos sus sentimientos, o la espontaneidad natural que no esconde ni el dolor ni la rabia?
Recuerdo que el anciano Papa Juan XXIII, que es quizás al que más se parece en sus gestos inesperados y en su humor el papa Francisco, cuando visitaba las parroquias de Roma, solía hablarles a la gente espontáneamente, de forma improvisada.
Nunca antes de Francisco un papa había concedido, por ejemplo, entrevistas periodísticas sin preocuparse de poder ser mal interpretado.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/19/america/1455899128_693728.html
