Historias de reportero
ERNESTO REYES
La maestra Cristina Salazar nos invitó a reflexionar el miércoles, en el club de
lectura “Wilfrido López Torres”, sobre la pobreza. El invitado: Raciel Martínez Blas
quien, a lo largo de su carrera periodística, en éste y otros medios, publicó
además fotografías y textos de opinión (columna Brecha) con los sobrenombres
de El Andariego y Alan Batalla.
Algunos de los asistentes soltaron frases acerca de la pobreza como categoría
económica, pero representa mucho más. Se me ocurrió asociar el término con la
precariedad salarial de las y los periodistas. De cualquier modo, la pobreza
material es una presencia que nos acompaña desde el nacimiento, como lo ilustra
Pablo Neruda en el poema Oda a la pobreza, que declamó emocionada la maestra
Cristina.
Gracias a reportajes, entrevistas, crónicas y demás productos informativos de
Raciel y de otros periodistas se ha hecho visible una problemática que aún con los
avances de la 4T, sigue lacerando la vida de mucha gente. Según cifras recientes,
Oaxaca es de las entidades donde un gran número de personas están
abandonando la condición de pobreza extrema. Hace apenas 15 años el
panorama era diferente con los gobiernos neoliberales. Algo se ha avanzado.
Silvia Chavela Rivas resume el trabajo de Raciel: “Su dedicación y pasión por el
oficio le valieron el Premio Nacional de Periodismo en el año 2010, reconocimiento
al esfuerzo profesional por informar con la verdad y compromiso”. La serie Círculo
de pobreza, fue premiada en la categoría Periodismo de investigación.
Luego de que éste nos contara anécdotas y detalles de su trajinar por
comunidades desprotegidas, Silvia valora la formación de Raciel – “El chino”,
como se le conoce, ahora, retirado no del todo como “periodista gastronómico” en
San Jerónimo Tlacochahuaya- como maestro normalista, hecho que abonó a la
profundidad y sentido ético de su trabajo en busca del cambio social y la justicia.
Nos enteramos de las dificultades del reportero para adentrarse, como fue su
caso, y el de muchos otros, en la piel de las comunidades donde la gente apenas
tiene para medio comer, excluida de beneficios sociales y cualquier posibilidad real
para vivir con los mínimos satisfactores. Desconoce el estado de Oaxaca quien
afirme que hemos expulsado a la pobreza; se ha disminuido, sin duda, pero no
erradicado. Es un proceso complejo donde debe demostrarse que hay servidores
públicos honestos, que no le roban el pan a los pobres o se burlan de ellos,
cometiendo actos de corrupción y exhibiendo su nueva vida de lujos.
Acompañado del fotógrafo Mario Jiménez Leyva, Raciel retrató la manera en que
trascurría la existencia de quienes, huérfanos de todo lo material y auxilio
gubernamental, estaban condenados a morir sin medicinas, en estado de
desnutrición o sumarse al ejército de migrantes para mejorar su condición
económica.
Se trataba, explicó, de hacer crítica a los gobiernos federal y estatal en turno –
Felipe Calderón y Ulises Ruiz- de que los programas contra la pobreza no eran
más que una simulación, pues lo limitado de los presupuestos, más la rapiña de
funcionarios, dejaban a los pueblos igual o peor en materia de ingreso salarial,
salud, educación, comunicaciones, etcétera.
Raciel reconoció que, gracias a las indicaciones del director editorial de Noticias,
el fallecido Ismael Sanmartín Hernández, tuvieron incentivos para desarrollar
trabajos que fueran más allá de la simple nota informativa o cubrir eventos
oficiales. En aquel entonces se disputaba palmo a palmo la gubernatura del
estado entre el PRI y una coalición opositora, que finalmente triunfó.
El 14 de abril del 2010, Noticias Voz e Imagen de Oaxaca titulaba a ocho
columnas: “En Oaxaca, 58 de los municipios más pobres a nivel nacional”. La
estremecedora imagen de una niña, en aparente disputa de un pedazo de tortilla
con su mascota, captada por la lente de Jiménez Leyva -que le valió de su lado el
Premio Nacional de Periodismo en fotografía- denunciaba la miseria de una familia
en la sierra sur.
En busca de estas historias Raciel y el reportero gráfico, recorrieron Santiago
Texcalcingo, San Martin Itunyoso, San Miguel Mixtepec, Santa María La Asunción,
Las Salinas, Coatecas Altas, Santa María Tepantlali, Santiago Yogana, Santa
María Temascaltepec, Santiago Tlazoyaltepec, San Andrés Paxtlán, San Miguel
Santa Flor, Santo Domingo Tepuxtepec y La Cofradía, Santa Lucía Miahuatlán.
Dichos trabajos se pueden consultar en la hemeroteca pública “Néstor Sánchez”.
Un minuto de aplausos, convocado por Raciel para honrar la memoria de Ismael nos trajo a cuenta la convicción de que, para hacer buen periodismo, hay que mantener la calidad e informar con criterio, tomando en cuenta a los de abajo, no siempre a los políticos y poderosos. Allá en las serranías, en las costas, en las colonias pobres, están esperando las historias.
@ernestoreyes14
