Creo muy probable que el futuro de la relación entre Keiko Fujimori y su padre sea parecido al presente de la relación de Marine Le Pen con el suyo.
Según el cable, Alberto Fujimori, “se erizó[BRISTLED]” ante la sugerencia, pero su hija Keiko “metió la cuchara [PIPED UP]y pidió a su padre que escuche”.
Keiko Fujimori, que parece tener clara la lección de 2011, se ha lanzado a conquistar el centro.
En la conferencia en Harvard, Keiko pareció llevar al Levitsky de 2015 de la certeza a la duda.
En eso, por lo menos, la posición de Keiko Fujimori no es nueva.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/10/actualidad/1444510122_571015.html
