“Cuando salí de la selva hace 8 años, la Colombia a la cual volví era una Colombia donde hablar de perdón era sinónimo de derrota o de entreguismo.
Betancourt, acompañada por otros exsecuestrados, dejó un mensaje reconciliación, de apoyo total al proceso de paz que el gobierno adelanta con las FARC.
Hace ocho años que Íngrid Betancourt no estaba en Colombia.
Después de ser rescatada en 2008, tras permanecer seis años secuestrada por las FARC, se había mantenido lejos del país.
Por eso, su regreso esta semana ha significado un mensaje de reconciliación.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/06/colombia/1462511261_551106.html
