Las autoridades norteamericanas también apuntaron que el científico nunca tuvo acceso al dinero por las sanciones de EE UU contra Irán.
Un año después aparecieron una serie de vídeos que daban prueba de su presencia en EE UU, con mensajes no obstante muy contradictorios.
Las autoridades iraníes acusaron desde el principio a Riad de secuestrarlo y entregarlo a EE UU.
Los funcionarios norteamericanos desmintieron tajantemente las acusaciones del científico iraní contra Washington e incluso consideraron su libre entrega a la Sección de Intereses de Irán como la prueba de su libertad.
Shahram Amiri nunca pudo demostrar sus acusaciones de secuestro y tortura contra EE UU y poco después de su regreso fue detenido y acusado de entrega de información confidencial a países enemigos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/07/actualidad/1470571285_773646.html
