Son los únicos que pueden viajar a Rapa Nui: los pequeños no tienen autonomía para alcanzar un punto tan lejano.
Ese tiempo glorioso pasó, pero los rapa nui siguen luchando por conservar su isla casi intacta.
No hay rastro de humanidad entre el continente y Rapa Nui, que está literalmente en medio de la nada.
Los habitantes siguen luchando por conservar su isla casi intacta.
Por eso todo es leyenda en Rapa Nui, tradición oral que pasa de una generación a otra confundiendo realidad y fantasía mítica.
Fuente original: Isla de Pascua, distrito moái | El Viajero | EL PAÍS
