Algunas de las iniciativas del nuevo líder abren flancos que pueden acabar convirtiéndose en cesiones de terreno a los conservadores.
La intervención de Corbyn en el congreso del partido, aunque suavizó alguna de sus posiciones previas, sembró dudas.
El leve euroescepticismo de Corbyn —cuando el laborismo siempre ha defendido el proyecto europeo— o su oposición a actuar en Siria tampoco alegraron el día a algunos parlamentarios.
La elección de Jeremy Corbyn como líder del laborismo británico —incontestable en la limpieza del proceso y en la movilización del voto juvenil— comienza a dibujarse como una seria amenaza para que el histórico partido sea una alternativa real a los conservadores.
Sus compañeros de partido que sí aspiran seriamente a que el laborismo gobierne criticaron la idea.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/01/opinion/1443718412_225020.html
