El derbi gallego acabó en justas tablas, las decimosextas en 31 partidos para el Deportivo, que punto a punto escala hasta la salvación.
Sin noticias del Celta marcó el Deportivo para evidenciar que el roto en los telares celestes no estaba zurcido.
El Celta lo selló sin haber probado a Manu Fernández, que apenas tuvo que estirarse en despejar o retener balones cruzados.
Desconectó a Nolito y Orellana y apagó las luces del Celta, lo dejó a cuarenta metros de la portería de Lux.
Encontró un resquicio el Celta y entro con estrépito en un partido al que no había llegado.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/04/03/actualidad/1459635252_315311.html
