Sólo para reinstalarla apenas 12 años después y, para colmo, quejarnos ahora de la proliferación de la corrupción.
Pero incluso echando mano de las singularidades cuesta trabajo entender el comportamiento político de los votantes de otro país.
De visita en México y al final de una larga y copiosa comida, Pablo Neruda solicitó al mesero un vaso de agua, y tras una pausa, agregó: “Sin chile, por favor”.
Y qué decir de los italianos, que durante 15 años mantuvieron a Silvio Berlusconi en el poder.
Los primeros han apostado por un cómico popular y chabacano al que hasta hace poco se le desconocía alguna preocupación política.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/13/mexico/1460578682_383942.html
