También ha sacado a la luz el lado más oscuro de las factorías del éxito, que en ocasiones ven a algunos de sus artistas desvelar que se sienten marionetas en manos de los titiriteros de un negocio millonario.
Tenía todo lo necesario para triunfar como una nueva princesa del pop, y el éxito llegó de golpe el primer año.
Ya ocurrió hace años con Prince, que tuvo que cambiar de nombre para continuar con su carrera.
Nunca antes Kesha se había visto en tantos titulares.
Varios medios culparon a Dr. Luke, porque supuestamente no soportaba la independencia que Kesha había adquirido y sus pretensiones de reconducir su carrera.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/25/estilo/1456424734_062233.html
