Pero resulta mucho más engañosa cuando se disfraza en la respuesta a algunos de los mayores interrogantes sobre la Roma antigua.
La antigua Roma no es una lección sin más, ni tampoco una civilización a la que debemos admirar y estar agradecidos.
Estudiar la antigua Roma desde la perspectiva del siglo XXI es caminar por la cuerda floja, hacer equilibrios que requieren una imaginación muy particular.
No pretendo formar un club de fans de la antigua Roma.
Casi todos los enemigos de Roma eran tan militaristas como los romanos y, desde nuestro punto de vista, igual de sádicos.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2015/10/14/actualidad/1444839171_082887.html
