“Implementar un sistema donde la tasa de analfabetismo es todavía muy elevada en las zonas rurales es una odisea”, cuenta Christian Tadele, experto en salud pública del programa de extensión sanitaria y del directorio del sistema de salud primario del Ministerio de Salud.
Al salir de la capital y tras adentrarse en los caminos y en la Etiopía rural, la realidad es mucho más cruda.
En 1990, se estima que 205 niños de cada 1.000 en Etiopía morían antes de cumplir los cinco años; sólo seis países tenían peores datos.
A unos 80 kilómetros de Addis Abeba, capital de Etiopía, se encuentra la aldea de Germama.
Hana es trabajadora del Programa de Extensión Sanitaria, una idea llevada a cabo por Etiopía que se ha llevado uno de los mayores aplausos de la comunidad internacional.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/30/planeta_futuro/1475244224_123846.html
