Lo anterior es también un signo de transparencia en el proceso que conduce el órgano de gobierno universitario.
Como ya se había anunciado, el pasado 24 de septiembre la Junta de Gobierno de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) emitió la convocatoria con la que se inicia de manera formal el procedimiento para nombrar al futuro rector de esa importante casa de estudios.
La convocatoria tiene esta vez varias novedades.
Así, lo que para algunos sería la actualización al siglo XXI del proceso de designación, en realidad puede significar incluso un retroceso.
Creo que todavía no estamos exentos del riesgo de escenarios como los que describe Villoro.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/29/opinion/a03a1cie
