Artur Mas lleva años jugándose todo a la carta más alta y ahora parece que ha perdido definitivamente.
Algo así debe estar sintiendo Artur Mas durante las últimas horas.
Además, quien tiene la llave de la gobernabilidad, la CUP, ha dejado claro que ni va a votar a Mas como presidente ni va a apoyar la secesión inmediata.
En las fotos del domingo por la noche, Romeva y el tercer socio de la coalición, Oriol Junqueras, lucían un lenguaje corporal mucho más seguro que Mas, al que se le había congelado la sonrisa.
Aunque no es Mas el único responsable de ese giro.
Fuente: http://elpais.com/politica/2015/09/28/actualidad/1443460028_942975.html
