Ahora, armado con la bandera de “víctima del golpe”, el PT puede, por paradójico que parezca, renacer.
Lo hizo de forma tan inexplicable que el PT tardó en reaccionar.
La popularidad de Rousseff y el PT se desplomaron.
Chico estaba sentado junto a Lula, que echado hacia adelante se frotaba la barba canosa con las manos.
El impeachment contra Rousseff es el resultado de una crisis que asfixia al partido desde 2013.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/31/actualidad/1472680220_370443.html
