En el tablero internacional, México se coloca como el séptimo productor y el segundo exportador del mundo.
La locomotora alemana, el tercer importador de coches mexicanos, registró un frenazo del 36%.
El tirón de la demanda interna La industria automotriz suele ser un ejemplo por el que los políticos mexicanos sacan pecho.
Las ventas de coches dentro de México crecieron un 16% en el cuatrimestre.
La demanda interna, con desempleo bajo, fuertes remesas, inflación controlada y crecimiento del crédito, permanece como la única palanca confiable.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/05/25/actualidad/1464212161_788912.html
